Comentario Literario
NO OYES LADRAR LOS PERROS .
Autor: Juan Rulfo
Año: 1918-1986
El cuento "NO OYES LADRAR LOS PERROS" de Juan Rulfo , se trata de una narración conflictiva entre padre e hijo que van camino a un pueblo llamado Tonaya en busca de un doctor, debido a que hijo fue herido ya que era un criminal.
En 1918-1986 Juan Rulfo presento el cuento NO OYES LADRAR LOS PERROS, en donde se relata la historia de un padre y su hijo llamado Ignacio .
Ignacio fue herido ya que era un criminal y acudió donde su padre para que lo pudiera ayudar, su padre tomo la decisión de llevarlo a una pueblo llamado Tonaya donde posiblemente lo podían curar ya que en cuyo pueblo existía un doctor. El padre puso sobre la espalda a su hijo Ignacio para poderlo llevar hacia Tonaya, en el transcurso hacia Tonaya el padre le preguntaba a Ignacio si es que el veía alguna señal desde la parte inferior o si escuchaba ladra unos perros, Ignacio le contestaba que no, mientras mas se tardaban en e llegar a esa pueblo Ignacio se sentía mas decaído lo cual daba a pensar que tenia sueño o era por el frio, el padre ya se sentía muy cansado ya que llevaba a su hijo en la espalda y ya eran demasiadas horas de camino.
Ignacio se sentía demasiado mal que ya no quería seguir y pidió a su padre que lo bajara , el lo bajo por un momento de su espada para hacerlo descansar un breve rato pero Ignacio le dijo a su padre que ya no quería seguir su padre le contesto que tenían que seguir ya que el pueblo estaba cerca y no quería dejarlo ahí después de tantas horas de camino que como sea lo iba a llevar donde ese doctor para que pudiera curarlo por que si lo dejaba ahí cualquier cosa acabaría con la vida de el.
Ignacio intento levantarse dio dos o tres pasos pero volvió a enderezarse le dijo a su padre que quería dormir un rato pero su padre le dijo que se acostara en la parte superior de su espalda y ahí se durmiera que el lo iba a llevar bien agarrado. El padre mientras lo iba cargando le dijo que todo eso no lo hacia por el sino por su difunta madre y era ella la que le daba ánimos a seguir y no el por que el le daba puras dificultades , puras vergüenzas, el padre sudaba al hablar pero el viento de la noche le secaba el sudor. El padre le dijo que llegara a Tonaya con el y le aseguraba que en cuanto le curen esas heridas el volverá a sus malos pasos pero decía que no le importaba con tal que se vaya lejos y que no lo quiere volver a ver por que para el ya no es su hijo mal decía la sangre que Ignacio tenia de el.
El padre le volvió a preguntar si es que el veía algo desde la parte de encima y el le dijo que no el padre le contesto peor para ti Ignacio , su hijo decía que tenia sed pero el padre le dijo que se aguante que ya deben estar cerca del pueblo y que talvez por que ya era muy noche ya habían apagado las luces pero que escuche si ladran los perros, Ignacio insistió que tenia sed pero el padre le dijo que no había y aunque lo hubiera no le bajaría por que no hay quien lo ayude a subir y que el solo no puede, seguía el camino hasta que Ignacio vio el pueblo , vio brillar los tejados bajo la luz de la luna . Legaron y al bajar a Ignacio se oía ladrar a los perros por todo lado el padre le reclamo a Ignacio que si ve y que ni en esa esperanza le ayudo .
Los padres ayudan a los hijos si importarles la personalidad de ellos lo hacen ya sea por ellos o por algún ser querido.
Comentarios
Publicar un comentario